El actual BMW M3 dejará de producirse mucho antes de lo que esperábamos. Este año, BMW pondrá fin a su producción y a la del M4 después de sólo cuatro años y apenas unos meses después de que se lanzara un ligero lavado de cara para ellos. La razón de esta decisión reside en los legisladores europeos, no en el Grupo BMW, ya que la normativa exige que se utilicen motores más limpios incluso en los modelos M. Y aunque el nuevo M3 no está muy lejos, esto dejará un vacío en la gama de BMW durante un tiempo.
Pero mientras la historia del F80 M3 puede ser triste, otro coche M ya nos ha dejado, probablemente para no volver nunca más. Me refiero al M6, que ya no se fabrica en versión coupé. Si quieres un BMW con el logo M6 tendrás que conformarte con el Convertible o el Gran Coupe. Por supuesto, el M8 continuará donde lo dejó el M6 a finales de este año, pero no será exactamente lo mismo.
Estos dos coches son los culpables de las imágenes que aparecen a continuación y, sí, el M3 ha sido fuertemente afinado para asegurarse de que sigue el ritmo del M6 más potente que le acompaña. Según el autor, el M3 recibió un ajuste JB4, una nueva admisión, un nuevo escape y una mezcla de combustible de competición. Al parecer, esto llevaría la potencia a unos 530 CV, que es considerablemente inferior a la de su rival. No obstante, el menor peso del M3 debería permitirle al menos intentar seguir el ritmo del M6 en línea recta, aunque estemos hablando de un modelo tuneado.
Y vaya bestia que tenemos entre manos. Empezó como un M6 con Paquete de Competición y luego se convirtió en una bestia tuneada por Dinan, con unos 700 CV que salen del vano motor y de su corazón V8 biturbo de 4,4 litros. Esto es impresionante por sí solo, pero también hay que tener en cuenta el factor peso, ya que el Coupé pesa 1.000 kg. Por otro lado, el M3 pesa 3.540 libras, lo que significa que es 890 libras más ligero. ¿Podría ser suficiente para estar en el club de los 700 CV? Veamos.
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