Comedians in Cars Getting Coffee con Christoph Waltz y un BMW 507

Comedians in Cars Getting Coffee con Christoph Waltz y un BMW 507

Comedians in Cars Getting Coffee es una de mis cosas favoritas en Internet, y es un sentimiento que comparten muchos entusiastas de los coches. Hay una buena razón para que sea tan querido por los entusiastas de los coches. En primer lugar, siempre presenta coches interesantes, desde el glorioso Lamborghini Miura hasta el divertidísimo Fiat Jolly. Además, aporta la irreverente comedia de Jerry Seinfeld. Creo que se necesita un poco de irreverencia para ser un entusiasta de los coches, especialmente en el mundo actual del odio a la combustión interna y la falta de popularidad de los coches. Así que el programa parece funcionar muy bien para los entusiastas de los coches. Además, el propio Seinfeld es uno de los mayores entusiastas de los coches del mundo. Este nuevo episodio del verdadero espectáculo de Seinfeld sobre la nada tiene como protagonistas al siempre bello BMW 507 y al fantástico Christoph Waltz.

Probablemente conozcas a Waltz por su increíble interpretación del coronel nazi de las SS Hans Landa. Waltz fue capaz de retratar a un hombre increíblemente malvado con encanto, humor y elegancia, algo que parece imposible hasta que ves la película. Es brillante. Como dice Jerry Seinfeld, «soy judío, pero me encanta ese nazi». Así que emparejar a Waltz, con sus típicos y perfectos modales austriacos y el casi histéricamente sobredimensionado BMW 507 es una combinación perfecta.

BMW 507 Pebble Beach 3 750x563

Waltz, como austriaco, ama todo lo mecánico. Seinfeld lo recoge en una ferretería, donde Waltz busca graciosamente algo en centímetros porque «las pulgadas no tienen sentido». Tienes razón, Waltz, literalmente no tienen sentido. Una vez fuera, Waltz mira el coche y dice que es la elección perfecta. Juega con la manilla de la puerta, excesivamente diseñada, durante lo que parecen minutos, mientras Jerry le dice que se suba al coche, ya que ése es el objetivo del programa. Es esa escena la que muestra lo perfectos que son el coche y Watlz juntos en este episodio. El 507 está tan sobredimensionado que resulta encantador y divertido. Waltz está tan perfectamente cuidado y educado que resulta gracioso. Es un encanto que ambos parecen compartir.

A continuación, dan un agradable paseo en el BMW 507 hasta la cadena de restaurantes con mayor diversidad cultural de Estados Unidos… IHOP. Sus bromas sobre la comida son divertidas y ver a Waltz hacer rodar una bola de mantequilla de sus tortitas con el desdén más educado en su cara que creo haber visto nunca es divertidísimo. Después de IHOP, dan un suave paseo en barca de remos con algo de champán y un par de puros. Así viven los austriacos, por lo visto.

Es un episodio divertido y cuenta con uno de los mejores BMW de todos los tiempos, y muy posiblemente el más bonito, así que échale un vistazo.

Fuente: Crackle

No te pierdas:

Deja un comentario