Manhart Performance cumple 30 años este año y, para celebrar este hito, la empresa publicó algunas fotos en Facebook de uno de sus primeros proyectos. En los años 80, el BMW que todo el mundo quería conducir era el E30 M3. Sin embargo, no todo el mundo podía permitirse uno, así que varios tuneadores empezaron a tunear modelos normales del Serie 3 E30 para que se comportaran como un M3.
Las fotos muestran un BMW Serie 3 E30 ennegrecido que, a primera vista, se parece a un E30 M3. La base de este proyecto fue un 318i que fue fuertemente modificado para ofrecer un rendimiento ridículo. Bajo el capó, el tuneador añadió un motor M88 de 3,5 litros modificado para ofrecer 311 CV. Probablemente por eso lo bautizaron como S88, ya que ese motor nunca existió oficialmente. Era una versión de alto rendimiento de la unidad encontrada en el legendario M1.

En aquella época, las cifras de consumo no tenían mucha importancia, así que la única pregunta que había que responder era a qué distancia podías alejarte de un surtidor de gasolina antes de quedarte sin combustible. Para resolver este molesto problema, el tamaño del depósito se duplicó hasta los 96 litros (25,3 galones americanos) para poder alimentar el sediento 6 cilindros bajo el capó.
Otros cambios incluyeron llantas de turbina Alpina, un alerón delantero Alpina, así como un sistema de frenos E30 M3, transmisión y diferencial trasero. Para aquellos tiempos, ¡esta cosa era una bestia! Los chicos también prometen que sacarán algo especial este verano, para celebrar sus tres décadas de tuning.
No te pierdas:

