Hoy en día se ha convertido en una especie de tópico afirmar la superioridad de los SUV y los crossover como un hecho. Sin embargo, los estudios demuestran que la gente no compra necesariamente estos coches más grandes sólo por su tamaño, sino más bien por una suma de diferentes factores. Lo que es innegable es que son los favoritos del público en este momento, pero esa perspectiva puede cambiar y no refleja exactamente la realidad, según una nueva encuesta realizada por MINI.
La compañía, propiedad de BMW, es conocida por sus coches pequeños y eso debería suponer su ruina teniendo en cuenta lo bien que se venden los SUV. Sin embargo, los de Oxford no se van a quedar de brazos cruzados mientras su negocio se va al garete y están tratando de encontrar una forma de mejorar las ventas. Para ello, primero hay que saber qué busca la gente y los resultados de su última encuesta muestran una perspectiva interesante.
Según la encuesta, la personalización (59%) y el diseño (76%) son importantes para los consumidores a la hora de considerar la compra de un coche nuevo. Este deseo coincide con las recientes tendencias de personalización de productos en una amplia gama de categorías de consumidores. Los fabricantes de automóviles han empezado a mirar más allá de las ruedas y la elección de colores para crear formas de que sus conductores se expresen a través de sus coches.
Aunque la mayoría de los consumidores coinciden en la importancia de la personalización, los encuestados están divididos en cuanto a las preferencias de tamaño en un coche nuevo, ya que el 47% opta por un coche más pequeño que maximice el espacio, y el 53% prefiere un vehículo más grande con amplio espacio de carga. Por lo tanto, la diferencia sigue siendo bastante pequeña en general. Otros factores clave que impulsan los hábitos de compra de automóviles de los consumidores son: el confort interior, el estilo y la tecnología. La encuesta también reveló que los millennials valoran más que otras generaciones la tecnología y el infoentretenimiento, mientras que los hombres clasifican la personalización como 2 veces más importante que sus homólogos femeninos.



