El BMW M4 recibió grandes críticas cuando salió por primera vez. El nuevo coupé deportivo ofrece una gran maniobrabilidad y mucha potencia extra para hacer olvidar el antiguo V8, pero había un problema del que todo el mundo parecía quejarse: el sonido del escape. Pasar de un V8 atmosférico a un seis cilindros en línea con doble turbocompresor iba a suscitar algunas críticas, pero BMW consiguió resolverlo con la ayuda de las piezas M Performance.
Está claro que los alemanes están invirtiendo mucho en la división M Performance. Dado que existe un mercado multimillonario de piezas de tuning, los bávaros quieren, naturalmente, un trozo de ese pastel. Y si puedes mejorar tu coche con piezas fabricadas por el propio fabricante, ¿por qué no hacerlo?

La gama M Performance no se compone exclusivamente de sistemas de escape. Como señalan los chicos de South African Car Magazine, para el M4 se puede optar por una gama más amplia de piezas. Desde el difusor trasero y las puntas de escape hasta los umbrales laterales, las cubiertas de los retrovisores, el alerón del maletero y el splitter delantero, puedes invertir bastante dinero en mejorar tu coche. Pero, ¿merece la pena? Tal vez el siguiente vídeo pueda ofrecer una respuesta.
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