El distintivo MINI John Cooper Works es hoy en día sinónimo de una dinámica extraordinaria. Pero ni siquiera habría existido si no fuera por un hombre valiente que tuvo las agallas de pensar fuera de la caja. Este hombre se llamaba John Cooper y, junto con su padre, Charles Cooper, fundó la Cooper Car Company en 1946. Sus primeros coches de carreras se construyeron en un pequeño garaje de Surbiton, Inglaterra. Pero poco sabían ambos que su trabajo cambiaría una de las marcas más queridas del mundo, más de 70 años después.
Nadie podía predecir que el pequeño Mini que John Cooper alineó en la parrilla de salida del rally de Montecarlo acabaría ganando. Habiendo desarrollado el coche con sus propias manos y apostando su reputación por él, fue más que una carrera para el hombre, fue la realización de un destino. Al final, el Mini que pilotó y mejoró consiguió superar a rivales mucho más potentes de Ford, Mercedes y Saab en las sinuosas carreteras de Montecarlo y ganó el rally en tres ocasiones.

Lo que transformó el Mini clásico, tal y como lo conocía el mundo, en un auténtico cazagigantes fue la audacia de Cooper. Añadió un motor más potente bajo el capó, así como nuevos frenos y una dirección más afilada, todo lo cual ayudó a acuñar el primer Mini Cooper de la historia. En 1964, Mini Cooper era una marca de renombre mundial. Ganó casi todas las competiciones imaginables, incluyendo victorias históricas en el Rally de Montecarlo en 1964, 1965 y 1967.
En 2001, BMW se hizo cargo de MINI y quiso asegurarse de que la división John Cooper Works y su legado siguieran vivos. Inicialmente, las ediciones Cooper S y John Cooper Works sólo estaban disponibles a través de kits especiales que se instalaban en determinados concesionarios a partir de 2003. En 2007, BMW adquirió la marca John Cooper Works y los recursos de ingeniería y desarrollo. Un año después, se lanzaron los dos primeros modelos MINI JCW: el hatch y el Clubman. Utilizaban motores turbo de 1,6 litros y cuatro cilindros que rendían 211 CV, mientras que una versión especial GP del hatch elevaba esa cifra a 218 CV.

