El Cullinan representa casi la mitad de las ventas de Rolls-Royce en lo que va de 2019

Es justo decir que mucha gente se asustó cuando Rolls-Royce confirmó que estaba trabajando en su primer SUV: el Cullinan. A pesar de que el modelo encaja perfectamente con la marca, algunos se apresuraron a descartar este movimiento como un simple intento de sacar provecho de las tendencias actuales. Pues bien, resultó que la decisión de crear un vehículo «de alta conducción» fue un acierto. Sólo hay que ver las cifras de ventas.

El Grupo BMW ha publicado sus registros financieros de los tres primeros trimestres de 2019 y las cosas pintan no sólo bien, sino mejor de lo esperado. En la gama de Rolls-Royce ha habido algunos cambios de jerarquía bastante serios e interesantes. El Cullinan, que sólo estaba a la venta desde principios de año, se ha convertido en un superventas, representando casi la mitad de todos los coches vendidos por el fabricante de Goodwood.

Prueba del Rolls Royce Cullinan 0063 830x553

Para ser más precisos, en el transcurso de los nueve primeros meses del año, las ventas de Rolls-Royce fueron las siguientes 455 Phantom, 522 Ghost, 1020 Wraith/Dawn. Si lo sumamos todo, obtenemos 1.997 unidades vendidas.

El Cullinan, por su parte, supuso 1.780 unidades en total. Eso es casi la mitad de todas las ventas y el año aún no ha terminado. En total, Rolls-Royce vendió 3.777 unidades en todo el mundo entre enero y septiembre, lo que supone un aumento de la demanda del 42%. Se trata también de un nuevo récord para los nueve primeros meses del año.

Según los británicos, la demanda de clientes para el Cullinan sigue siendo excepcionalmente alta, por lo que la cartera de pedidos ha crecido mucho y ahora se extiende hasta el primer trimestre de 2020.

Además, las ventas de los modelos Black Badge Wraith también han subido, lo que hace que la marca sea optimista en cuanto a la consecución de un año financiero muy exitoso en 2019, a la par que el Grupo BMW en su conjunto.

Deja un comentario