Por sorprendente que parezca, la imagen de la marca MINI está fuertemente influenciada y conectada con su historia en los rallies. El original no sólo fue un coche estupendo y económico, que ayudó a las familias del Reino Unido a recuperarse tras la segunda guerra mundial, sino que también demostró su valía en los rallies, ganando en Montecarlo frente a una dura competencia. Esa imagen de leyenda de los rallies no habría sido posible sin el duro trabajo de John Cooper, razón por la cual casi todos los modelos de la gama MINI llevan hoy su nombre en el maletero.
MINI se esfuerza por mantener viva esa imagen también en la actualidad. Sus coches más grandes vienen con sistemas de tracción total, si así lo deseas, mientras que el Rally Dakar cuenta con un fuerte contingente de modelos MINI cada año, con notables victorias también. Pero mientras que en el Rally Dakar, los coches básicamente sólo llevan la insignia de MINI, todo lo demás está preparado para dominar las dunas de arena, ¿dónde nos deja eso cuando se trata de modelos normales?

Los chicos del Team O’Neil Rally School se han propuesto ver qué pueden hacer los coches normales en condiciones bastante extremas. Por ello, están organizando una serie llamada ‘Will it Rally?’ en la que sacan coches normales de la calle y los hacen pasar por el campo de pruebas de la escuela. De este modo, intentan averiguar cuál sería el mejor para un rally. En esta ocasión, Wyatt Knox, el instructor principal de la escuela, sacó a pasear un MINI Paceman Cooper S ALL4.
El Paceman ya no se fabrica, pero hasta hace poco era el modelo «Sport Activity Coupe» de la gama MINI. El distintivo Cooper S ALL4 significa que tiene tracción a las cuatro ruedas y un motor de 4 cilindros turboalimentado de 1,6 litros bajo el capó que rinde 184 CV. ¿Cómo se comportará este coche en el skidpad que han montado los chicos? Veamos.
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