Estamos en enero y eso significa que nos vamos a las carreras del Rally Dakar. Esta prueba, antaño famosa y muy disputada, ha perdido parte de su brillo, pero los aficionados más acérrimos a los rallies de todo tipo siguen sintonizando al principio de cada año para ver quién va a llegar a la meta. La primera etapa de este año fue ganada por el equipo MINI X-Raid de forma convincente, con dos de sus coches ocupando los primeros puestos del podio.
También fue una primera etapa muy disputada, en la que el líder cambió varias veces a lo largo de los 277 kilómetros que separan Jeddah de Bisha, en Arabia Saudí. Hubo un momento en el que el MINI se convirtió en un libre albedrío, cuando Vaidotas Zala, al volante de un MINI Cooper 4×4 de X-Raid, consiguió subir al primer puesto, antes de ser superado por otros dos pilotos de X-Raid en MINI, Sainz y Peterhansel. Sainz tuvo una terrible salida tras sufrir un pinchazo, pero consiguió remontar y recuperar más de tres minutos para terminar primero con una ventaja de 25 segundos.

Peterhansel fue segundo, a sólo 8 segundos de Sainz. También él sufrió un pinchazo, pero en los últimos 50 kilómetros de la primera etapa. El 13 veces ganador no pudo hacer más que llevar su buggy al límite absoluto cuando se acercaba a la meta. El tercer puesto del podio fue para el checo Martin Prokop y su Ford. Sorprendentemente, ningún modelo de Toyota consiguió colarse entre los cinco primeros en la primera etapa, siendo Giniel de Villiers el piloto de Toyota mejor clasificado, en séptimo lugar.
El título a la peor mala suerte fue para Sébastien Loed, ya que el francés sufrió nada menos que tres pinchazos distintos a lo largo de la primera etapa, perdiendo 24 minutos en el proceso. El ex piloto de MINI, Al-Attiyah, fue décimo en la general con su Toyota, mientras que Jakub Prozygonski le superó en la novena posición con su Toyota Hilux de Overdrive.



