El supertifón Haiyan (también conocido como Yolanda) ha sido devastador para varios países de Asia. Las secuelas cuentan con miles de muertos y casas destruidas, y se dice que el proceso de recuperación durará años.
Otro impacto del tifón fue en los envíos de Asia a Estados Unidos, y en este caso, en las materias primas de fibra de carbono procedentes de las plantas de Japón. Sin materias primas, la planta de Moses Lake, que produce fibra de carbono para BMW, tuvo que cerrar sus hornos. Se dice que reiniciar un horno puede llevar hasta una semana en ocasiones.

El proceso comienza con la conversión de poliacrilonitrilo en fibra de carbono. El precursor se calienta a temperaturas precisas en varias etapas (no como un cervecero que extrae los azúcares del mosto a varias temperaturas). La fibra sale sólo con restos de átomos distintos del carbono. Se agrupa en madejas y se envía a Wackersdorf (Alemania) para su transformación en tela.
La tela viaja a Landshut y/o Leipzig para su transformación/prensado en paneles de CFRP. Según BMW, alrededor del 10% de la estructura de CFRP del i3 se compone de tela reciclada.

Las interwebs informan de que, debido a estas circunstancias, el ritmo de producción del i3 se ha ralentizado y, al parecer, hay una lista de espera de un mes para el vehículo eléctrico i3.
Fuente: Bimmerfile