Cuando los seis nuevos BMW M4 DTM ocupen su lugar en la parrilla de salida de la temporada del DTM el 6 de mayo de 2017, marcará el final temporal de un largo e intenso período de desarrollo. Una parte considerable de este desarrollo tuvo lugar con la ayuda de simulaciones por ordenador. Hoy en día es difícil imaginar el desarrollo de un coche sin la dinámica de fluidos computacional (CFD).
Durante la creación de un nuevo coche de carreras, los detalles más pequeños pueden suponer una ventaja decisiva en la batalla por esas fracciones de segundo en el circuito. No es de extrañar que los ingenieros de BMW Motorsport no dejen nada al azar. Por eso, los cálculos de flujo CFD son de especial importancia. El desarrollo de la digitalización ha cambiado el diseño de los coches de carreras. Los ingenieros pueden identificar las soluciones más prometedoras para componentes específicos sin salir del ordenador.

En los ordenadores, los expertos en aerodinámica simulan los efectos de los cambios en cada una de las partes de cada coche, incluso antes de que se hayan construido los componentes. En el cálculo, el modelo se divide en una cuadrícula de 500 millones de celdas tridimensionales, y el aire virtual fluye a través de ellas. Cada una de las celdas puede analizarse por separado, a veces durante todo un día, según el tipo de simulación. Sólo se necesita la mitad de un vehículo, ya que el flujo de aire para el desplazamiento en línea recta es idéntico para ambos lados del coche.
BMW Motorsport emplea a experimentados aerodinamistas para interpretar los valores calculados. A pesar de la calidad de la simulación CFD, la experiencia técnica de los aerodinamistas sigue siendo un factor decisivo para sacar las conclusiones correctas de los resultados. Tras un análisis preciso de la distribución de la presión, las líneas de flujo y muchos otros detalles, los aerodinamistas pueden hacer una recomendación específica sobre los cambios que deben realizarse en los componentes. Si la pieza ha demostrado su eficacia durante la simulación, las variaciones se prueban en el túnel de viento en un modelo a escala del 60%. La simulación de flujo asistida por ordenador no pretende sustituir el trabajo en el túnel de viento, sino que lo complementa.

De los cálculos preliminares se encarga una armada de ordenadores de alto rendimiento. BMW Motorsport utiliza el sistema de la nube de BMW para ajustar dinámicamente el número de ordenadores en uso, y ajustar la carga para otros usuarios dentro del Grupo BMW. El ancho de banda y la disponibilidad de la potencia de cálculo permiten realizar múltiples cálculos en paralelo. El resultado: aún más eficiencia y precisión en el desarrollo de los coches de carreras de BMW Motorsport, como el nuevo BMW M4 DTM.
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